fumigar garrapatas

Fumigar garrapatas

¿Habrá un parasito más desagradable que una garrapata?, creo que la respuesta es unánime no, no la hay, estos desagradables bichos conviven con nuestras mascotas, pero hay manera de fumigar garrapatas y de prevenirlas para evitar una posible infestación. En principio, deberemos tener claro qué son las garrapatas.

Son unos artrópodos, parásitos externos, que se alimentan de otros animales, son similares a las arañas y de la clase de los ácaros hematógafos, puesto que solo se alimentan de sangre, durante las fases de su vida.

 

¿Cómo reconocerlas y eliminarlas?

 

Hay dos clases de familias de garrapatas: las duras y a blandas, las duras, tienen en el dorso un engrosamiento de la cutícula en forma de escudo y las piezas bucales en el extremo anterior. Y las blandas, tienen su cuerpo cubierto de un tegumento coriáceo, que fundamentalmente afectan a las aves.

Son ácaros relativamente grandes, que antes de alimentarse tienen el cuerpo comprimido y luego de unos días aumentan hasta seis veces su tamaño, producto de la sangre del animal al que succionaron. El cuerpo de la garrapata tiene dos zonas muy bien diferenciadas, una porción anterior, que contiene a la boca, y el resto del cuerpo.

Es importante destacar que el ser humano, no es un hospedador de garrapatas, en forma natural, , pero este se puede infectar ocasionalmente con ellas, convirtiéndose en un hospedador accidental.

Las empresas que se encargan de fumigar garrapatas, colocan en los jardines o en los espacios de la tierra, insecticidas altamente tóxicos, para ellas y otros ácaros del jardín, pero en los casos en los que se detectan una infestación importante de ellas, se deberá repetir la fumigación hasta tres veces en el término de tres o cuatro meses, para erradicarlas por completo.

Para las personas que nunca han visto una garrapata les diremos que esta pasa de un estado de arañita diminuta, a una forma hinchada de color gris opaco en la piel del animal, que se ve de esa forma cuando, después de unos cuantos días ha succionado la sangre del pobre animal, y si no contamos con una lupa raramente nos demos cuenta de sus movimientos.

Las mascotas mal cuidadas pueden padecer una importante infección de ellas en sus cuerpos, con lo que el animal, gato, perro, conejo, puede presentar síntomas de fatiga, desgano, pérdida del apetito, vómitos y diarreas recurrentes, por eso cuando vemos a nuestro animal en esas condiciones, debemos descartar una infestación en su cuerpo, y llevarlo en forma inmediata al veterinario para que le aplique los repelentes adecuados, que por cierto son muchos y muy efectivos, para que les quite los bichos.

Los animales de pelo largo, no son más propensos a que tengan garrapatas, sino que son los animales a los que se les nota menos, precisamente por la cantidad de pelo, y no podemos advertirlos tan fácilmente como en un animal de pelo ralo. Pero una vez que la mascota ha sido infectada con una de ellas puede llenarse en pocos días, porque estos parásitos suelen reproducirse muy rápida y eficazmente.

Además de fumigar garrapatas, las compañías, pueden aconsejarnos que a cada animal que tengamos les coloquemos las pipetas para que no suban las que pueden quedar vivas de esa fumigación, y así evitar un nuevo contagio.

No es tan difícil este tipo de limpiezas, solo basta con un día de fumigación exhaustiva, y una colección de insecticidas en los animales para erradicarla prácticamente en horas. Muchos opinan que la tierra es el principal nido de las garrapatas, pero eso no es así estas están en el pasto, en las plantas, en la tierra en las macetas y en los lugares en los que ni siquiera pensamos. Es cierto que los espacios húmedos son como un "hotel cinco estrellas" para las garrapatas, y los climas muy calurosos son excelentes para la proliferación de ellas en forma exitosa.

 
 

 
 

El papel de las mascotas

Cuando nuestra mascota tiene garrapatas, lo mejor es no tocar la zona, para que no se siga proliferando o lo que es peor infectando la piel de nuestro animal, así que la visita al veterinario es lo correcto, él, mejor que nadie nos aconsejará el remedio para este caso, y nos pedirá que hagamos fumigar garrapatas en nuestro patio, jardín.

El cuidado que hay que tener es que si la mascota vive con nosotros y sale al jardín, o a la plaza a hacer sus necesidades, puede contraer el mal, y llevarlo dentro de la vivienda, así que no sería nada raro que veamos garrapatas en el sillón del comedor, con lo cual nuestra eversión a ellas, aumentará.

Lo principal es no entrar en la desesperación de querer hacer "justicia por mano propia", y aplastarlas con nuestras manos, porque lo que podemos provocar es una infección en nuestro animal y lo que es peor en nuestra piel, así que lo único que debemos hacer es llamar a dos profesionales los veterinarios, y los fumigadores después.